Los vecinos del barrio San Ignacio, en Esteban Echeverría, se sumaron formalmente al reclamo contra la contaminación que genera la planta procesadora Wade/Cresta Roja en El Jagüel. Lo hicieron con el acompañamiento del Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (CEPIS).
La adhesión amplía el arco de barrios y organizaciones movilizadas por el mismo problema: antes lo habían hecho la Asociación Vecinal del Barrio Mirasoles, que presentó su denuncia el 14 de julio, y el Colectivo Ecológico Unidos por Laguna de Rocha.
"Hace dos años que me mudé al barrio, nunca me había enfermado fuertemente y hace dos años que sufro de gripes con afecciones respiratorias severas", contó Natalia, una de las vecinas. Walter Fernández, otro de los denunciantes, puso el foco en la vida doméstica: "No podemos salir afuera, no podemos jugar con nuestros hijos, tenemos que ver qué día lavamos la ropa porque la ropa se impregna del olor".
Las presentaciones apuntan al sector de renderizado de la planta, donde se realiza la cocción a altas temperaturas de plumas, tripas y sangre de pollo junto con aditivos químicos para producir harina destinada a alimento balanceado. Los vecinos reclaman que ACUMAR, la Provincia de Buenos Aires y el Municipio establezcan controles vecinales y auditorías permanentes, para que la fiscalización deje de ser reactiva.




